Discontinuidades.
 

 

Nacidos en agotadores laberintos
de bosques y espacios recónditos.
Deambulamos por siglos lo ignorado
entre discontinuidades de espacio y tiempo.

Por osadas aberturas procuramos conocer
en cada aroma y sonido,
en cada inflexión cóncava de la pendiente
el signo de lo previsible.

Nos edificamos un segundo laberinto,
con la esperanza de reconocernos en la cándida certeza de lo
moldeado,
con nuestras afanosas manos levantamos nuestras frustraciones.
Cruzamos cansados una tarde a pleno sol
los contornos que anunciaban el obrar humano.
Frustramos fatigados la esperanza de la libertad
repensando la vacuidad de nuestra geometría.

En la caducidad de las formas,
en aquella región donde hemos visto volar las piedras,
donde el espacio se vacía en tempestades
hemos recreado con nuestros pasos los siglos de tristezas y
alegrías.

Arreándonos la vida en la inclemente estepa
haciendo del camino la metáfora de la vida,
el presente del pasado en la memoria de lo narrado,
el presente fugaz del instante en el recuerdo.
En las dudas y derrotas, entre deseos y certezas,
video meliora proboque deteriora sequor.

Nuestra posteridad serán los otros
en sus memorias y olvidos.
Los pliegues de nuestras vidas se irán perdiendo
sin nostalgias, sin lamentos, solo eso, discontinuidad y olvido.