Filmoteca en Vivo! - Julio
Martes 20:00 hs.
Martes 22:00 hs.
Entrada: $60
2x: 100
SINOPSIS

Julio – Policiales políticos

Venimos de dos meses intensamente políticos, así que en julio nos corremos un poco hacia un género, el policial, pero para detenernos en ejemplos que de una u otra manera implican a la política, ya sea directamente (como en el thriller CIEN DÍAS PARA UIN CRIMEN) o por elevación (como en HARRY, EL SUCIO). En todos los casos son policiales donde el impacto social importa por sobre la peripecia individual.

 

Martes 3

20hs. SABOTAJE  (Sabotage, Inglaterra-1936) de Alfred Hitchcock, c/Sylvia Sidney, John Loder y Oskar Homolka. 76’.

El señor Verloc finge ser el honrado propietario de un cine de barrio, pero en realidad es agente de una espantosa red de terroristas extranjeros. SABOTAJE se hizo célebre por el clímax final, rigurosamente visual, entre Sylvia Sydney y Oskar Homolka, y por una antológica escena de suspenso en la que un niño se pasea por la ciudad sin saber que es el portador de una bomba. Se basa muy libremente en la novela El agente secreto de Joseph Conrad.

 

22hs. CIEN DÍAS PARA UN CRIMEN (Cento giorni a Palermo, Italia / Francia-1984) de Giuseppe Ferrara, c/Lino Ventura, Giuliana de Sio, Lino Troisi, Stefano Satta Flores. 100’.

El film reconstruye con rigor documental el muy desparejo combate contra la mafia que emprendió en Sicilia el prefecto Dalla Chiesa (Ventura) durante un par de meses de 1982. El director Ferrara tenía fuertes antecedentes en el cine político más delirante y barroco (véase En las garras del poder, que aunque está hecha en 1975 termina con una inolvidable imagen del World Trade Center ensangrentado) pero en este caso decidió atenerse a la documentación del caso Dalla Chiesa con la mayor precisión posible y logró un film de extrema sobriedad, cuyo anunciado final es la consecuencia obvia pero indemostrable de la corrupción política.

 

Martes 10

20hs. HARRY EL SUCIO (Dirty Harry, EUA-1972) de Don Siegel, c/Clint Eastwood, Reni Santoni, Andrew Robinson, John Vernon, Harry Guardino, John Larch. 105’.

Un detective solitario y violento encuentra su Némesis en un asesino serial que pone en jaque al sistema policial. Eastwood y Siegel crearon en este film a uno de los grandes personajes de la década, síntesis incómoda de las turbulencias políticas y sociales de su tiempo. El relato, conducido con mano maestra por Siegel, invita al espectador a identificarse con su antihéroe pero no le ahorra las contradicciones implícitas en esa identificación.

 

22hs. PÁNICO (The Sniper, EUA-1952) de Edward Dmytryk, c/Arthur Franz, Adolphe Menjou, Gerald Mohr, Marie Windsor, Frank Faylen, Richard Kiley. 88’.

Una de las experiencias más extremas y apocalípticas del film noir es la intimidad que logró con la locura, a través de una serie de retratos que se desvían por los brotes de la mente de psicópatas y demás criminales impredecibles. PÁNICO es la crónica brutal y minuciosa de un femicida, un francotirador certero que pone a las mujeres en el blanco de su rifle. Aunque contiene algunas de interiores con sombras de virtuosa estilización macabra, el uso de las locaciones de San Francisco -especialmente de las calles empinadas y ruinosas- lleva el realismo del film noir de posguerra a una de sus cimas. Texto de Diego Trerotola.

 

Martes 17

20hs. PÁNICO EN LAS CALLES (Panic in the Streets, EUA-1950) de Elia Kazan, c/Richard Widmark, Paul Douglas, Barbara Bel Geddes, Walter Jack Palance, Zero Mostel, Dan Riss, Tommy Cook, Elia Kazan, Emile Meyer. 96’.

Palance y Mostel interpretan a dos criminales que andan por la ciudad propagando la peste sin saberlo, recurso argumental de sencilla eficacia sobre el que se construye la impresionante tensión que aún hoy tiene el film. La clave de esa eficacia es precisamente la dupla Palance-Mostel porque ambos interpretan a sus personajes como dos desquiciados impredecibles. Hay sólo 48 horas para encontrarlos pero su conducta errática desarma paso a paso la lógica de la pesquisa urdida por Widmark. Salvo en una única escena de ternura conyugal entre Widmark y su esposa, amplificada porque los personajes no pueden tocarse debido al riesgo de contagio, Kazan dirige como un alienado y exacerba todos los conflictos. La ciencia y la policía contra la enfermedad y el crimen, actores del Método contra estrellas de Hollywood, la tradición del estudio contra el descubrimiento del cine en la calle, la locura contra la razón, las ratas contra los hombres. PÁNICO EN LAS CALLES es un buen título.

 

22hs. EL RATA (Pickup on South Street, EUA-1953) de Sam Fuller, c/Richard Widmark, Jean Peters, Thelma Ritter, Murvyn Vye, Richard Kiley. 80’.

Al final de su jornada laboral, un carterista descubre que ha robado sin querer un microfilm misterioso, que resulta estar vinculado con siniestros espías comunistas. Fue, con mucha ventaja, el mejor film del ciclo anticomunista que produjo Hollywood gracias a la dirección de Fuller, a los extremos de violencia física y emotiva típicos de su estilo, y a un trío de intérpretes (Widmark-Peters-Ritter) en perfecta sintonía con el tono general del relato.

 

Martes 24

20hs. EL AMIGO AMERICANO El amigo americano (Der Amerikanische Freund, Alemania / Francia-1977) de Wim Wenders, c/Dennis Hopper, Bruno Ganz, Lisa Kreuzer, Nicholas Ray. 127’.

Según Wenders: “Cuando escribí el primer borrador, conté la historia desde el punto de vista de Jonathan. Highsmith la cuenta a través de los ojos de Ripley y de Jonathan, cambiando el punto de vista al final de cada capítulo. Pero no me gustó esa estructura y comencé a escribir un guión totalmente nuevo. Cambié completamente la figura de Ripley, en especial después de saber que Dennis Hopper haría el papel. No me gustaba demasiado Ripley en esta novela, no podía relacionarme con él. Cambié por completo el final de la historia, desde el punto en el que comienzan los asesinatos de la mafia. Principalmente porque no me imaginaba a mí mismo filmando seis asesinatos uno detrás del otro. Comencé a soñar que me convertía en Sam Peckinpah. Así es que pensé un final por completo diferente sin ofender, creo, el relato de Patricia Highsmith”.

 

22:15hs. A PLENO SOL (Plein soleil, Francia/Italia-1960) de René Clément, c/Alain Delon, Marie Laforet, Maurice Ronet, Erno Crisa, Romy Schneider, Elvire Popesco. 118’.

La insolencia física y temperamental del joven Delon es la mejor tarjeta de presentación para esta primera aparición cinematográfica de Tom Ripley, el antihéroe amoral e irresistible creado por Patricia Highsmith. Clément sigue paso a paso la peripecia planteada en la novela “The Talented Mr. Ripley” y conserva el punto de vista de Ripley, lo que implica hacernos cómplices de sus crímenes y engaños hasta el extremo de que, sin importar lo que haga, queremos que le salga bien. El mal ya no se oculta en las sombras, como en el viejo film noir, sino que se despliega a la vista de todos, a pleno sol.

 

Martes 31

20hs. EL TRÍO INFERNAL (Le trio infernal, Francia-1974) de Francis Girod, c/Michel Piccoli, Romy Schneider, Mascha Gonska, Philippe Brizard, Jean Rigaux. 107’.

Dividida en tres partes con tres tonos muy diferenciados, la película narra con extremos de humor negro las andanzas del abogado Georges Sarret y de sus cómplices, dos bellas hermanas alemanas, que viven del asesinato y la estafa. Los personajes fueron reales y sus crímenes conmovieron a la opinión pública francesa en su momento, pero a Girod no le interesa el realismo ni la denuncia superficial sino, más bien, la extraña forma en que el dinero y el poder pueden ser una trampa similar a las que ellos utilizan con sus numerosas víctimas. En su momento se estrenó en Argentina con varios cortes y un final modificado, de intención moralizante. En esta ocasión se exhibirá esencialmente completa y con el final original.

 

22hs. EL SECRETO DEL PRESIDENTE (Le bon plaisir, Francia-1984) de Francis Girod, c/Catherine Deneuve, Michel Serrault, Jean-Louis Trintignant, Michel Auclair. 108’.

El secreto en cuestión es un hijo que el presidente no conoce, y que corre el riesgo de hacerse escandalosamente público cuando su madre pierde una carta comprometedora. Girod utiliza esa situación (que por ese entonces era un secreto a voces de la administración Miterrand), para desnudar los procedimientos del poder que pueden ser de una peligrosa elementalidad cuando un modesto drama familiar se transforma en cuestión de Estado. La secuencia en que el presidente finalmente se reúne –por la fuerza- con su hijo y su ex amante está resuelta con una ironía elegantísima, digna de Lubitsch. El título de estreno en Argentina oculta el original, mucho más sutil, que sintoniza mejor con el tono general del film.

FICHA TÉCNICA