Nociones sueltas
 

Nosotros no tenemos cuentos
ni tenemos cantos, Señora.
Nosotros no tenemos nada.
Porque ¿cómo puede tener algo
quien no camina,
quien no sabe que detrás del horizonte
se acuesta el sueño del Hombre?
No tenemos cuentos.
Señora, estamos cansados,
ha sido una larga marcha
y hemos peleado mil batallas
y batido cien mares
y representado todos los papeles
y el hombre aún no abandona su cascarón,
el hombre continúa hombre.
Yo he visto hombres morir
y yo no quiero morir como esos hombres que he visto morir,
mi pueblo no debe morir como esos hombres que he visto morir.
Hombres que mueren sin Viento,
solos, enfrentados en cualquier punto de la edad
al hachazo.
Hombres que mueren con los ojos llenos de súplicas,
hombres que mueren sin entender mientras avanza en ellos
una marea de quietud,
hombres que al morir no encuentran diferencia
con la vida y mueren para seguir viviendo,
hombres que mueren sin abandonar su ombligo.
Señora, no sabemos morir.
No sabemos morir
porque no somos ejercidos por el Viento.
El viento no nos ejerce,
no tenemos las velas para navegar con el.
El Viento, que los hombres que no saben morir
creen caprichoso, es el único dios amigo del Hombre.
El Viento siempre va. Para aquí o para allá. Siempre va.
El Viento es una estructura invisible, una ciudad invisible,
el sistema circulatorio de los rumbos y eso es lo único que importa;
el movimiento, la acción, Ser.
Pero el viento no nos ejerce. Y el Viento no nos ejerce porque no tenemos canto, no sabemos cantar, y porque tampoco tenemos un cuento.
Sabemos de qué se trata, se trata de no poder ver. De no poder ver los símbolos, de no ver en todo los símbolos. Todo guarda un rostro oculto. ¡Y el Hombre cree ver en el niño un niño! Cree que la historia es la historia, los días los días, el caballo el caballo, el viento el viento. El hombre no ve y el hombre no sueña y por eso no tiene canto. Desde su ultimo sueño el hombre no quiere soñar más y a cambio olvidó cómo morir.
¿Y qué es el canto? El canto es la flecha que sigue el hombre. El poeta toma el arco y dispara la flecha. Y luego todos vamos detrás de ella. Y el viento ayuda.
El canto es el cordón que une al Hombre con su origen y su destino maravilloso de estrella.
Porque el Hombre debe creer que cumple un destino y el hombre debe entender que el es el gran creador y que todo lo hizo el. ¿Que espera el hombre para morir como un dios?
Estos poetastros, estos poetines falderos son los culpables, estos rin tin tanes lacayitos, han perdido la flecha.
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El hombre no sabrá morir
mientras no tenga Patria,
mientras no tenga viento,
mientras no tenga amor,
mientras no tenga canto,
mientras no tenga cuento.
Sobre el vivir sin relato, sobre que la muerte no tiene significado.
Sobre ser huérfano.
Sobre que la poética es la salvación.
Sobre el dios que es todo.
Sobre América y su destino.